Pescadoras que llegan en invierno

Pescadoras que llegan en invierno
  22/01/2022

El marjal de Pego-Oliva, el litoral del Cap de Sant Antoni y el Cap de la Nau y las Salinas de Calp serán objeto este fin de semana de una jornada de rastreo para detectar la presencia de ejemplares de águila pescadora que hibernan en la zona. El trabajo de campo permitirá conocer cuántos ejemplares de esta especie, que precisamente se intenta reintroducir en la comarca, se encuentran de paso en estos momentos. El censo de águilas pescadoras se actualiza anualmente en la península ibérica, donde en el mes de enero se intenta seguir el rastro de los ejemplares que buscan un clima más cálido para pasar el invierno. En primavera, cuando empiezan a subir las temperaturas, regresan a su lugar de origen para criar.

            Los censos permiten detectar si la población de águilas pescadoras en España y Portugal se ha estancado, ha bajado o, por el contrario, se ha incrementado. El estado de salud de la especie no es malo a nivel global si bien, según indica la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), se encuentra amenazada en el Mediterráneo. En la Marina Alta tuvo presencia hasta finales de los años 70, cuando dejó de criar en el Cap de Sant Antoni. Antes, a mediados del siglo XX, desaparecía del Penyal d’Ifac. Criaba también en la Granadella y más al sur, en la Serra Gelada. Ahora, la comarca es lugar de paso para las pescadoras de las Islas Baleares y las que migran del centro y norte de Europa. Algunas se quedan aquí a pasar el invierno y otra siguen hacia el sur. Como recuerda Joan Sala, impulsor del proyecto de reintroducción de la especie, la costa este de la península ibérica es “una autopista aérea de primer orden para las aves que se desplazan siguiendo el perfil de la costa hacia Gibraltar”, l segunda más importante del mundo en cuanto al número de ejemplares.

            La idea de reintroducir el águila pescadora en la comarca, que dejó de criar en ella por distintos motivos -entre ellos la presión urbanística de la costa- empieza a gestarse en 2012. El proyecto sigue adelante con el propósito de que la especie recolonice el territorio que abandonó, pero también con la intención de fomentar la educación ambiental y el turismo de naturaleza, objetivos que comparten varios municipios de la comarca.

            Durante los últimos años se han realizado las primeras pruebas en el marjal de Pego y, a diferencia de los demás, uno de los polluelos que se trajo no ha ido en busca de zonas más cálidas y se ha quedado en el marjal de Pego. Durante el otoño, además de este ejemplar, se han avistado otros dos. Uno de ellos, que estaba anillado, procedía de Alemania.

Está previsto que en primavera lleguen nuevos polluelos: quince al marjal y cinco al Cap de Sant Antoni El proyecto será pionero en la cría campestre o hacking en acantilado. Desde el mar, y frente al Penyal d’Ifac, todavía se pueden ver las plataformas de cría que construyeron.

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